06/06/2013

Layún el usurpador



De todos los futbolistas que actualmente militan en la Liga MX, ninguno es blanco de tantas críticas y burlas como Miguel Layún. Pocos son también los que con la sola mención de su nombre generan tantas conversaciones como el joven veracruzano. 

Como ejemplo de lo anterior está lo sucedido la semana pasada en la página de Facebook de este blog, donde un par de líneas sobre su convocatoria a la selección nacional provocaron una ráfaga de comentarios negativos en tiempo récord. La mayoría cuestionaban su incorporación al Tri, cuando no lo tildaban de “tronco”, "muerto” y pendejo.

Lo de llamar la atención es que el grueso de los comentarios no vino de cruzazulinos dolidos por lo que ya todos sabemos, ni de anti-americanistas. De hecho hubo por lo menos un par que pertenecían a aficionados azulcremas que si bien reconocían el valor de Layún por haber tirado el penal del gane en la final, también ponían en tela de juicio su talento como futbolista.

De que Miguel Layún no es ningún crack y está a kilómetros de distancia ya no digamos de Messi o Ronaldo sino de jugadores en su misma liga y posición como Fuentes y Alderete, no existe ninguna duda. Pero de ahí a que sea el peor futbolista en la Liga hay una gran diferencia.

Entonces ¿por qué se le critica con más ferocidad y acidez que a cualquier otro futbolista? ¿Qué nos hace repetir su nombre en tono de burla cuando algún jugador en una cáscara dominical o un partido por TV comete un error grotesco? 

Para contestar lo anterior hay que remontarnos a nuestra infancia.

Resulta que la primer fantasía que todos los pamboleros tuvimos de niños fue ser futbolistas profesionales. Después vinieron las chichis de la maestra en secundaria, manejar un coche propio, más chichis, viajar, formar una familia y hacer algo de dinero.

Con el paso del tiempo casi todos logramos cumplir por lo menos una de las fantasías posteriores mientras que muy pocos, si acaso el .01%, lograron hacer realidad la primera. El resto nos volvimos licenciados o taxistas y tuvimos que conformarnos, si bien nos fue, con una liga amateur los sábados por la tarde o con remedos de futbol en canchas de 7vs7 al llegar a los 40.

Como consecuencia de lo anterior todos los futbolistas profesionales nos provocan una dosis de envidia, y según su capacidad y talento ésta puede ser apenas perceptible o francamente enfermiza. 

Paradójicamente el nivel de envidia es inversamente proporcional a la habilidad y el éxito de los jugadores. Y es que mientras personajes como Layún nos hacen pensar que con un poco más de suerte pudimos haber sido futbolistas profesionales, jugadores como Neymar y Benzemá nos reafirman en nuestro papel de oficinistas. Por eso admiramos a estos últimos y detestamos a los primeros.

Uno de los comentarios que más he escuchado sobre Miguel Layún es “hasta yo soy mejor que ese güey”. Puede ser. Sólo que él sí tuvo los huevos para llegar a donde está. Quienes más lo criticamos, obviamente no.

20/05/2013

El hombre que secuestró al Real Madrid.


La otra noche pasaron un documental sobre los secuestros más espectaculares de los últimos 100 años. Los más sonados, si mi memoria no me falla, fueron el de la embajada de Estados Unidos en Teherán tras el derrocamiento del Shá, un vuelo de Air France que desviaron a Uganda y el de Inés Betancourt a manos de las FARC. Sin embargo no mencionaron un secuestro más audaz sucedido hace tres años, a mi juicio el más grande que jamás se haya cometido.

16/05/2013

Se fue Ferguson, se murieron los 80's


Sólo ahora caigo en cuenta que el día que Sir Alex Ferguson fue nombrado entrenador del Manchester United yo era un escuincle de trece años en segundo de secundaria.

Estamos hablando de Noviembre de 1986, apenas unos meses después del gol de Maradona en el Mundial de México. Nuestro presidente era Miguel de la Madrid Hurtado, jugábamos Mario Bross en la primer consola de Nintendo, por supuesto no había teléfonos celulares o internet, y Cablevisión ofrecía en su paquete premium la sorprendente cantidad de ¡6 canales gringos! (incluído MTV); con eso les digo todo.

14/05/2013

TORNEO MEXICANO A LA EUROPEA (AMERICANISTAS: SE VALE SOÑAR)


Por: Antonio Orozco

Ahora que poco a poco van terminando las ligas europeas y vamos conociendo los campeones de cada uno de los países, me puse a pensar cómo podríamos hacer enojar aún más al “Tuca” Ferreti por el formato de gol de visitante y sacar de su mente esa propuesta de liguilla retrógrada (la misma que se usó en el mundial de Uruguay 1930). Entonces, me puse a hacer un ejercicio. ¿Qué pasaría si nuestra liga tuviera un formato similar al de Europa? ¿Quién sería el campeón? ¿Quiénes los que descienden? ¿Quiénes van a Libertadores y a Concachampions?.

Lamento decirles que bajo este sistema el América sería el campeón y ahora estaríamos aguantando en la oficina desde el policía de la entrada hasta el presidente de la compañía con sus chistes malísimos, y tendríamos al “Piojo” como el nuevo ídolo americanista.

Pero bueno, dicen que soñar no cuesta nada y aquí les dijo la tabla que recién descubrí. ¿Alguna sorpresa aparte del América?


Campeón: América
Van a Libertadores: América y Morelia.
Repechaje en Libertadores: Tigres.
Concachampions: Cruz Azul, Tijuana, Toluca y Santos.
Descienden: Puebla, San Luis y Querétaro.
Ascienden: Necaxa, Lobos BUAP y Toros Neza.  


11/04/2013

¿Por qué es tan fácil burlarse de Cruz Azul?



Según varios expertos en el tema, existen dos características que identifican a una víctima del bullying. La primera consiste en poseer algo que los demás carecen y quisieran tener. La segunda, mostrar un alto grado de afección frente a cualquier tipo de burla.

09/04/2013

Atlante, ¡no te vayas!



O "Por qué no quiero que baje el Potro"

Tengo mis razones, aunque he de aclarar que no soy atlantista (ni de cerca ni de clóset). Me llevo bien con muchos, eso sí, y a fines del siglo pasado jugué en un equipo de la Liga Satélite integrado por novilleros y espontáneos, más un matador de toros del que nunca se ha vuelto a saber nada, donde todos eran aficionados al Atlante. Al que toreaba lo vi llorar todas las veces que nos contó cómo había viajado de aventón hasta Monterrey, y limosneado afuera del estadio Tecnológico, para ver coronarse al Atlante de Lavolpe. Pero también lloraba con las canciones de Silvio Rodríguez; era un tipo muy sensible.

02/04/2013

La Selección de los anunciantes



La Selección Mexicana de futbol me puede representar, sí, más no por ello me pertenece. Lo mismo va para los millones de aficionados que están al pendiente de lo que ocurre con ella y no se pierden uno solo de sus partidos. Opinamos sobre el Tri en plural y lo llamamos “el equipo de todos”, más no por ello lo consideramos nuestra propiedad.

14/03/2013

¡Qué pena es irle a Cruz Azul!



Por: Allan García

Como ya es costumbre desde hace 15 años, mi madre siempre me dice lo mismo sobre el Cruz Azul: “Mijo, mejor vele al América”. Pero cuando tienes un granito de pambolero sabes que TODO se puede menos cambiar de camiseta. Por eso mi corazón, pasión y enojos siempre estarán con los cementeros.

11/03/2013

¿Por qué tanta gente quiere ver perder al Barça?



"Qué gusto da que pierdan los que siempre ganan, los exitosos, los que se llevan de calle cualquier liga y cualquier Copa, Mundiales y torneos amistosos. Que sufran los desgraciados y se mueran (deportivamente hablando) por chingones."

¿Te suena? 

A mí sí, todo el tiempo. Por eso adoro ver perder a la selección de Argentina, Brasil e Italia en los Mundiales, o Real Madrid y Manchester United en las Copas Europeas. No así a los países africanos que de milagro llegan a rozar las semifinales en la Copa del Mundo o los equipos chicos de alguna liga europea poco importante que nunca han ganado nada.

La televisión abierta en México y los deportes:



Por: Heriberto Verduzco/Queridos Futbolistas

La televisión en nuestro país tiene un gran poder de influencia sobre la audiencia, es capaz de ser el eje rector de la sociedad, ser el juez que juzgue y sentencie los actos de la población. Es capaz de crear prejuicios mediante telenovelas o llenar de programación con contenido basura a los espectadores.